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Crisis y oportunidades en el camino hacia la construcción del proyecto vocacional

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Por Lic. Marina B. González – Integrante del equipo de Orientación Vocacional

Fundación AIGLE

La elección de una carrera es el primer paso hacia la construcción de un proyecto vocacional y de vida, pero muchas veces, en lugar de ser una decisión estimulante y promisoria, se convierte en un momento de ansiedad, tensión y malestar ya que para muchos jóvenes surgen dificultades relacionadas con factores motivacionales, vocacionales, crisis vinculadas a la etapa vital que atraviesan, presiones familiares, etc.

Pensar en el futuro y decidir cuál es la carrera que queremos estudiar implica una decisión vital muy importante. Muchas veces los jóvenes no se sienten seguros, se sienten presionados y en la actualidad, con la accesibilidad a la información, se cuestionan más respecto de las diversas ofertas académicas. Esto lleva no sólo a la dificultad para elegir en un primer momento, sino también a cambiar de carrera una o más veces.

Las estadísticas señalan que 1 de cada 5 ingresantes cambia de carrera durante el primer año y otros tantos más en el segundo. Este momento de búsqueda y elección puede tornarse preocupante, estresante y angustiante, cuando se suman factores que presionan, ya sea el contexto familiar, social, o lo que le ocurre a muchos jóvenes, que sienten que están perdiendo el tiempo entre un cambio de carrera a otra y que esto puede tener repercusiones a futuro en su desarrollo laboral y profesional.

Los cambios en el camino de la elección vocacional son muy frecuentes durante los primeros años de la facultad y es fundamental que no sean vividos como una frustración o un entorpecimiento al desarrollo vocacional y laboral, sino como parte del proceso de decisión y como un aprendizaje, en el cual conocer las propias motivaciones, intereses y recursos, así como la oferta académica son fundamentales para elegir con tranquilidad y confianza.

Toda crisis es una oportunidad. Un cambio de carrera puede significar una crisis que puede ser transformada en una oportunidad de autoconocimiento y el empoderamiento de los recursos que la persona tiene para emprender la construcción del proyecto vocacional con todas las herramientas necesarias.

Adoptar una decisión ante uno de los problemas más importantes de la existencia, el de la profesión u ocupación laboral es tanto un desafío como una oportunidad para los jóvenes.

En el camino hacia la construcción de un proyecto vocacional, es fundamental conocer y amalgamar la información sobre sí mismo (respecto de intereses, aptitudes, habilidades y características de personalidad) con la información sobre el sistema educativo, las profesiones y carreras.

La elección ocupacional está muy relacionada con las características de personalidad y revela el intento de implementar estilos personales en el contexto de los diversos ámbitos laborales. Las personas proyectan sus autopercepciones así como sus visiones del mundo  al realizar una elección vocacional.

Las motivaciones son componentes importantes de las decisiones vocacionales. Los jóvenes buscan su futuro impulsados por motivos muy disímiles. Conocer estos motivos nos ayuda a comprender qué los impulsa hacia el futuro, hacia la búsqueda de logros, el crecimiento y la autorrealización.

Los intereses son los gustos y aversiones que tienen las personas y esto tiene que ver con aquellas actividades que prefieren y cuales rechazan. Cuando las personas eligen actividades de su interés, despiertan su atención y sus emociones hacia un objetivo.  A medida que aumenta el grado de compatibilidad entre los intereses y determinada carrera, se alcanza una mayor satisfacción personal con respecto a las tareas de la profesión elegida.

La satisfacción personal puede depender de diversos factores. Para muchos es lograr las metas personales propuestas, las cuales pueden tener distintos objetivos. Suele significar el logro de reconocimiento y aprobación por las tareas realizadas, para muchos es la satisfacción que se alcanza cuando se puede lograr la autoexpresión personal que supone cierto grado de creatividad en el área de desarrollo elegida, y permite el logro de cierta independencia laboral, el decir, es el poder hacer las tareas de acuerdo a los propios deseos, parámetros y gustos. Implica autodeterminación y la obtención de cierto grado de placer emocional, al sentir que los trabajos y las actividades resultan ser únicas, originales y reconocidas con un valor particular. Esta satisfacción también se manifiesta cuando existe una concordancia entre los intereses y las motivaciones personales con los trabajos logrados.

La naturaleza humana se expresa como forma de proyección, es decir, que su finalidad primordial consiste en cumplir con alguna forma de realización de cara al porvenir. La elaboración de un guión se relaciona con lo que algunos autores han denominado el proyecto personal. Elaborar un proyecto vital e ir detrás de su cumplimiento es el objetivo central de la vida. La consolidación de la identidad está vinculada a la capacidad de estructurar un guión personal y a la posibilidad de actuar en favor de su cumplimiento.

La elección de la carrera es una parte muy importante del desarrollo vital, ya que la actividad laboral nos acompaña muchos años de nuestra vida. Cada vez más los especialistas de diversas universidades del mundo hacen incapié en que “No hay carreras con salidas, sino personas con salidas”, y es por eso que para poder elegir, los jóvenes muchas veces necesitan ser acompañados y orientados en un proceso de análisis y reflexión que les permita un mayor conocimiento de sí mismos y de las opciones que ofrece el mercado. El respaldo de sus familias es fundamental en el proceso de búsqueda y elección.

El proceso de Orientación Vocacional tiene como objetivo clarificar, mostrar y abrir caminos, ayudando a cada uno a descubrir su realidad. Es un proceso personalizado que implica el acompañamiento no solo durante el transcurso de la elección vocacional, sino durante el tiempo que cada uno lo necesite, con el compromiso de brindar apoyo y contención a lo largo de una etapa muy importante en el desarrollo vital de las personas.

Los objetivos de la Orientación Vocacional son:

  • Identificar los intereses y preferencias de cada persona, teniendo en cuenta sus expectativas vocacionales.
  • Identificar las aptitudes diferenciales y habilidades de cada participante.
  • Identificar los rasgos/características de personalidad.
  • Observar el nivel de conocimiento y su relación con el mercado laboral actual, como también esclarecer la motivación hacia el trabajo.
  • Entrenamiento en la búsqueda de información, las profesiones y carreras actuales, como la información sobre el sistema educativo.
  • Entrenamiento en la toma de decisiones que facilitará la toma de decisión final en el proceso.

El proceso apunta a acompañar a la persona en este recorrido, hasta tomar una decisión para la construcción de su incipiente proyecto de vida. Decisión que no necesariamente conservará invariable a futuro pero que le proveerá alivio, seguridad y fortaleza para comenzar el camino.

La orientación vocacional es uno de los factores que pueden impulsar el óptimo aprovechamiento de nuestros mejores recursos: los humanos.

Bibliografía recomendada:

Moreno, J.E. y Mignone de Faletty, R.C. (2015). Claves para la evaluación y orientación vocacional. Buenos Aires: Lugar Editorial.

Jigau, M. (2007), Career counselling. Compendium of methods and tehcniques. Bucarest: AFIR

Fernández-Álvarez, H. (1992). Fundamentos de un modelo integrativo en psicoterapia. Buenos Aires: Paidós.

Casullo, M.M. y Cayssials, A.N. (1994). Proyecto de vida y decisión vocacional. Buenos Aires: Paidós.

 

 

 

 

 

 

 

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