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IPS programa de inclusión laboral – Trabajar para no sentirse afuera

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Por Mariana Maristany

autoraDeborah Becker

 

equipoGrupo de entrenamiento- Dartmouth Psychiatric Research Center

 

El IPS es un programa basado en la evidencia, para la búsqueda de empleo con apoyo para personas con trastornos mentales severos que fue desarrollado por Deborah Becker y Robert Drake en el Dartmouth Psychiatric Research Center en la ciudad de Lebanon (USA). Desde 1996 se realizan estudios que comprueban la efectividad del programa, favoreciendo la expansión de su aplicación tanto en Estados Unidos como en otros países como España, Italia, Canadá, Australia, etc.

En el 2013 se inició en Buenos Aires una de las primeras experiencias de América Latina, en la aplicación del programa en el marco de la Clínica Las Heras, dirigido por el Dr. Cesar Lucchetti, con el apoyo de la Fundación Aiglé, CEMIC y Hospital Británico.

Participamos de un programa de entrenamiento en el Dartmouth Psychiatric Research Center, en el que se reúnen aproximadamente veinte personas, de diferentes ciudades del mundo en las que se aplica  el IPS.

En este marco realizamos una entrevista a uno de sus fundadores, Deborah Becker, que nos  explica cómo fueron los comienzos y los actuales desarrollos del programa. 

¿Cómo fue que empezó el programa y cuáles fueron las ideas iniciales? Usted es una de las fundadoras, así que lo debe saber mejor que nadie.

D: El nombre IPS significa  Individual Placement and Support.  Desarrollamos este enfoque por una beca que recibimos para estudiar un tipo de programa vocacional que se estaba desarrollando. Este programa incluía habilidades de entrenamiento para un trabajo preparatorio, antes de ayudar a las personas a conseguir un trabajo regular. El empleo con apoyo fue definido en Estados Unidos, en 1986. Está destinado a personas que presentan severas dificultades, que han sido excluidas al momento de ser elegidas para empleos en el pasado. El foco está puesto en trabajos en la comunidad y las personas reciben apoyo progresivo durante el tiempo necesario. Era  una definición muy general, de modo que lo que hicimos con IPS fue especificarlo un poco más.

Para hacer una versión más clara del programa de empleo con apoyo, identificamos los principios y escribimos un manual, de modo que IPS pudiera ser estudiado y reproducido. Lo llamamos IPS. Así fue como comenzó IPS y, fue en 1990, cuando Bob Drake y yo lo armamos para obtener un subsidio y empezamos a estudiarlo.  Actualmente, hay 22 estudios de investigación  controlados aleatoriamente que demuestran que IPS es de dos a tres veces más efectivo que los enfoques tradicionales que, de manera gradual, ayudan a las personas a estar listas para ir a trabajar. Pero el problema era que las personas no querían eso, sino que querían trabajar. Fue de esta manera que comenzó IPS.

Leemos en el número especial de IPS de la Psychiatric Rehabilitation Journal, que el 41% de los usuarios de IPS están trabajando. Quisiéramos saber el porcentaje en otros programas similares a IPS, comparando IPS con programas de trabajos protegidos y otros.

D: La investigación muestra en los ensayos controlados aleatoriamente que, mediante el uso de los viejos modelos de servicios de empleos -tales como empleos protegidos- en promedio un 23% de las personas consiguieron trabajo entre los 12 y 24 meses. En IPS esto ocurrió en un 56%, es decir, el doble. Incluso, en otros estudios, esta diferencia fue tres veces mayor. De modo que el 41% al que ustedes se referían, es en los 150  lugares donde se aplica IPS como un programa de aprendizaje colaborativo, donde se realiza un seguimiento trimestral de los resultados. Consecuentemente, cada trimestre hay un 41% de personas en IPS que están trabajando en empleos reales; mayormente, son de medio tiempo, pero la tasa es consistente cada trimestre.

¿Cuál es el tiempo promedio que les lleva a las personas conseguir un empleo?

D: En promedio, de dos a cuatro meses. Esa es la media, pero para algunas personas pueden ser semanas y, para otras, de seis a siete meses. Hay una gama muy amplia de personas que utilizan este programa. Todas ellas tienen enfermedades mentales severas y persistentes. Pero como ustedes saben, en aquellas personas que tienen trastornos psicóticos -como esquizofrenia- puede llevar más tiempo lograr 

¿Cuáles son los mejores predictores para saber  quién va a conseguir el empleo?

D: Alguien que levanta su mano y dice que quiere trabajar. También vemos que las personas que tienen mayor experiencia laboral, comienzan a trabajar antes. Entonces, tiene sentido ayudar a las personas a conseguir un trabajo para que puedan trabajar más. Muchos de los estudios son, relativamente, de corto plazo. En los cuales el seguimiento es de 12 a 24 meses. Pero ahora hay tres estudios de largo plazo, que muestran que cerca de la mitad de las personas trabajan, al menos, la mitad de los 5 a 12 años de seguimiento. De modo que las personas se están convirtiendo en  trabajadores estables. No necesariamente permanecen en el mismo empleo. Las personas prueban algo, que puede tener un buen o mal desenlace y luego siguen adelante, a otra cosa.

¿Cuáles cree que fueron las razones por las cuales IPS se expandió y tuvo éxito?

D: Creo que una de las razones de la expansión de IPS tiene que ver con que las personas fueron incluidas en la comunidad. Las personas estaban haciendo un trabajo habitual y a los miembros de sus familias les gustaba ver que mejoraban. Creo que a los profesionales les gustaba cuando veían que las personas mejoraban. Creo que la sincronización fue buena. El movimiento de la recuperación, que realmente empodera a las personas, estaba ocurriendo al mismo tiempo. Es por eso que creo que conseguir un trabajo y ser incluido en la sociedad, en ese sentido, es parte de la recuperación. Los resultados de la investigación fueron útiles y tenemos muchas investigaciones que demuestran que las personas quieren trabajar y pueden trabajar, y trabajan. Todo esto ayudó a que IPS se expandiera con el tiempo.

¿Cuáles fueron los obstáculos que el programa ha tenido que enfrentar?

D: Yo los vería como desafíos en diferentes niveles. A nivel gubernamental, se está tratando de evaluar quién va a pagar este tipo de programa. Supongo que ustedes tendrán ese desafío también. Y si quieren propagar esto en una región, quién va a hacer el entrenamiento, cómo van a hacer un seguimiento de los resultados para demostrar si está funcionando o no, cómo van a monitorear su implementación,  como aplicar la escala de fidelidad. Esos son desafíos a nivel regional.

Y hay desafíos a nivel organizacional. ¿Ustedes tienen profesionales de la salud mental que comprendan esto, que abarquen esto? Ellos podrían estar habituados a hacer esto de manera diferente. ¿Tienen servicios basados en el trabajo en equipo? Necesitamos la inclusión de un psiquiatra, necesitamos la inclusión de un clínico y la inclusión de un especialista en empleo, para ayudar a los individuos a pensar cuál sería un buen trabajo para ellos. ¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Qué tipo de apoyo necesito para hacer esto de manera exitosa?

Y además creo que también hay desafíos para los Especialistas en Empleo. ¿Se sienten cómodos relacionándose con el empleo en la comunidad? ¿Sienten que tienen las habilidades para hacerlo? ¿Tienen habilidades para comprometer a las personas y discutir con los usuarios acerca del empleo? ¿Están realmente ayudando a los individuos en lugar de culparlos por no conseguir trabajo, o por haberlo perdido, o por consumir alcohol nuevamente y perder el puesto?

Estos son desafíos en todos los niveles. Pero creo que todos estos desafíos deben ser enfrentados y es a eso a lo que apuntamos. Para lograr una mejor comprensión acerca de cómo ayudar a los clínicos que trabajan en esto, ayudar a los líderes de los organismos y apoyarlos, y a los líderes regionales.

¿Cree que este programa ha tenido algún impacto en los servicios de salud mental?

D: Sí. Creo que cuando vemos a las personas yendo a trabajar y mejorando, es un llamado de atención para los profesionales, que muestra que la gente puede hacer más y eso es la recuperación. Por eso creo que sí cambia lo que los clínicos piensan sobre esto y promueve la recuperación. Lleva tiempo, especialmente para los clínicos a quienes se les enseñó algo diferente y tratan de asegurarse de que las personas se curen antes de que puedan hacer algo “riesgoso”, como es ir a trabajar. Así que eso lleva tiempo. No todas las personas que van a trabajar se quedan en ese trabajo para siempre, a veces funciona y otras veces no. Pero las personas aprenden de lo que hicieron y las cosas mejoran con el tiempo.

¿Hay alguna diferencia entre la implementación de IPS en Estados Unidos y en otros países?

D: Hay algunas diferencias. Cuando vemos los resultados de investigación en Estados Unidos y fuera de Estados Unidos -por ejemplo en Hong Kong, Europa y Canadá- los índices de empleo eran un poco más altos en Estados Unidos. Creo que hay algunos motivos de eso. Creo que en otras partes del mundo las personas no entran y salen de los trabajos con tanta frecuencia. Probablemente, no haya tantos trabajos de medio tiempo como en Estados Unidos. Y en algunas partes de Europa, las personas reciben amplios beneficios, por lo cual no hay tanto incentivo para volver a trabajar porque el gobierno se hace cargo de ello. Y esta puede ser la razón por la cual muchas personas están intentando trabajar, aquí en Estados Unidos, porque nuestro sistema de prestaciones no es para nada generoso. Usted termina viviendo en la pobreza, si depende de eso.

¿Cómo es que fue tomado este programa por la comunidad?

D: Desde la perspectiva de los empleadores, ellos están tomando gente para hacer trabajos y es eso lo que buscan. Están buscando trabajadores para que hagan el trabajo, y eso es bueno. Para los compañeros de trabajo, si ellos aprenden que la persona tiene una dificultad, eso ayuda a reducir el estigma.  Aprenden que son personas que pueden realizar el trabajo igual que ellos y eso ayuda. Ayuda a los usuarios, al ver que son incluidos en la sociedad como cualquier otra persona, como trabajadores comunes. Como me dijo alguien: “Cuando voy a trabajar me siento como una persona común”. Y ella estaba tan orgullosa. Ya no era más una paciente de la salud mental que salía de su departamento a la mañana para hacer hospital de día.  En cambio, era una trabajadora yendo a trabajar. Para los miembros familiares, es bueno ver a sus seres queridos mejorando y siendo parte de la comunidad. En realidad da miedo, porque han visto a sus seres queridos en otra situación y han tenido malas experiencias laborales anteriormente. Pero cuando alguien está realmente en un proceso de recuperación, eso es algo bueno para todos.

¿Podría mencionar los países en los que se está implementando IPS?

D: En Estados Unidos, por supuesto. Y hay programas de IPS en Canadá, Reino Unido, Suecia, Noruega, Países Bajos, España, Italia, Hong Kong. Ahora están desarrollando IPS en Japón, ustedes, en Buenos Aires, y en otras regiones y países.

¿Hay otros países en los que se esté iniciando el programa?

D: España, ellos han empezado en los últimos años. Varios países de Europa están desarrollando IPS. Y Colombia y Perú. Así que la gente está leyendo, yendo a conferencias y escuchando sobre esto. Una de las formas de hacerlo es, como están haciendo ustedes, empezando de a poco. Empezando a hacerlo en una clínica, viendo cómo va y expandiéndolo desde allí. Espero que continúe creciendo y más personas vayan a trabajar.

¿Cuánto tiempo les lleva a los nuevos organismos desarrollar buenos resultados?

D: En Estados Unidos, nos llevó un año. En Europa, lo mismo. Los organismos necesitan contar con buenos tutores, buen entrenamiento y buena asistencia técnica, que los ayuden a afrontar los desafíos con los que tienen que lidiar.

 

¡Muchas gracias!

 

 

*Agradecemos la colaboración para realización y traducción la entrevista de Juan Minces y Magadalena Elcoro alumnos de la Carrera de Especialización en Psicoterapia individual y Grupal de la Fundación Aiglé

 

 

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